Historia breve

El Taller de Músics nace en el otoño de 1979 coincidiendo con la agitación que supuso el traslado masivo de los centros de producción musical a Madrid. Este hecho favoreció la aparición de una cohorte de músicos maduros que pudieron hacer de profesores. Este plantel potencial se completó con algunos de los numerosos músicos extranjeros que se movían entonces por la Barcelona de la transición política. De aquí surgió el núcleo docente inicial del Taller de Músics.

Libertad bien entendida

El jazz fue el primer puente sonoro que tendió, al tiempo que con el jazz arraigaban en el Taller dos de sus características diferenciales más distintivas, su amplitud de miras estilísticas y una tendencia natural a la libertad bien entendida. El I Seminario Internacional de Jazz (Banyoles, 1980) confirmó la voluntad de cambio y permanente internacionalización, siguiendo la excitación con que se vivían aquellos momentos tan estimulantes. Estos rasgos atrajeron, y todavía lo hacen, a muchos estudiantes de todo el Estado que encontraban un espacio de creación y de calidad lejos de la rigidez de la mayor parte de los conservatorios.

Complicidad social

El Taller, con sus actividades y servicios, arraigó profundamente en la ciudad. Sus vínculos con el desarrollo cultural y social de su entorno, no sólo de la ciudad de Barcelona sino también con la parte del barrio de Ciutat Vella donde se ubicó, todavía permanecen. Su complicidad social, por ubicación, por implicación, por dinamización, es una de las columnas vertebrales de la historia del Taller, y probablemente uno de sus frutos más preciados.

La expansión

Hoy, con la puesta en funcionamiento de la sede de Can Fabra en el barrio de Sant Andreu, que acoge las dependencias de la Escuela Superior, se ha hecho posible la primera expansión, fiel a su compromiso de arraigo en el entorno. Si una idea tiene que resumir su trayectoria institucional es la fertilidad social que ha generado a partir de la creación y el talento musical, tanto en los barrios de su ciudad como en las escuelas con las que colabora, o como en los escenarios en los que tiene presencia. Su labor mejora el progreso de nuestras generaciones.